Consejos para estudiar en el extrangero

Estudiar en otro país es una aventura que atrae la atención de muchos jóvenes que buscan nuevas experiencias, hacer nuevos amigos y amlpliar su formación al mismo tiempo. Sin embargo, emprender un viaje con estas características no es una decisión fácil, sobre todo si se trata de una estancia prolongada, porque implica grandes cambios en tu vida diaria y muchas otras responsabilidades que quizás no sepas cómo afrontar. Ten en cuenta, porque una vez que te despidas entre lágrimas de tus padres en la terminal de embarque, todo lo que te vamos a contar te será de gran utilidad.

El país de destino será tu mejor aliado

Todos somos un mundo y cada uno de nosotros tiene límites insuperables. ¿Piensas en el clima? ¿la comida? En este sentido, como España no hay otra, pero puedes encontrar el encanto de muchas ciudades que ofrecen grandes posibilidades. Vivir en una ciudad puede no ser sencillo al principio. Así que no tomes esta decisión a la ligera, tómate tu tiempo.

Si te pones enfermo, ¿quién te cuidará?

Con la tarjeta sanitaria europea puedes cubrir las necesidades médicas básicas de la atención médica pública o de los países con un determinado porcentaje de copagos. Sin embargo, si te encuentras en un país con sistema sanitario privado, te cobrarán por un ibuprofeno “un ojo de la cara”. En este caso, es muy recomendable estudiar detenidamente la situación en el país de destino, y si es necesario, contratar un seguro médico como Gostudy para proteger tu salud.

La convivencia no es fácil y menos con desconocidos

Cuando planificamos un viaje de estas características, los tres tipos principales de alojamiento que encontramos son; familias locales, residencias de estudiantes y casas compartidas. El último se recomienda solo cuando la estancia es muy larga y la madurez de los estudiantes es muy alta, porque al fin y al cabo, se trata de alquilar una casa y vivir solo.

Recomendamos una de las dos primeras opciones en la mayoría de los casos. Ambos tienen sus ventajas y desventajas, y todo depende de lo que decidas para compensarte mejor. Las familias son excelentes para llevarse bien con el inglés y realmente usarlo, pero a veces se toman muy en serio la palabra familia y se quedan contigo dondequiera que vayas. 

Por otro lado, las residencias de estudiantes te dan más libertad, pero a menudo te encontrarás con otros españoles y serás parte de una pandilla. Tal vez el inglés pase a un segundo plano, depende de ti.

No te olvides de la documentación

Viajar al extranjero no es pan comido, cada país requiere algunos documentos y algunos requisitos para ingresar a sus fronteras. Obviamente, algunos son más estrictos que otros, pero todas tienen algún tipo de proceso burocrático para otorgar la residencia.

Por lo general, un DNI o pasaporte es suficiente, pero en algunos países se requiere un visado o un documento certificado y firmado. Si los alumnos son más jóvenes, el papeleo aumentará y todo debe estar preparado para que no haya problemas legales en el destino.

Controla los medios de transporte público

En la vida diaria, viajarás en transporte público, Metro, bus, tranvía o cualquier otro. Nos preguntamos si quieres gastar mucho dinero en un taxi, así que lo ideal es que el primer día vayas a una estación de metro, autobús o punto de información turística para conseguir un mapa de transporte público y empezar a utilizarlo. Cuando lo estudies un poco, te convertirás en un experto y podrás ir a donde desees.

Visita cada rincón de la ciudad

Para conocer una ciudad, debes caminar por ella. Hasta desgastar las suelas de tus zapatillas y pasar horas y horas por los diferentes barrios, de lo contrario no podrás conocer tu nueva ciudad de residencia. ¿Tienes miedo de perderte? El miedo es algo psicológico. Mirándolo de esta manera, debes atreverte a hablar inglés o  idioma local y preguntar cómo llegar a cualquier lugar.

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