Nuestro país supera a la media europea en complejidad y costes

El pasado 2015 estuvo marcado por las buenas cifras obtenidas por las startups españolas, que lograron alcanzar los 500 millones de euros en inversión, un 87% más que el año anterior, según un estudio publicado por la fundación Mobile World Capital Barcelona. El camino para la creación de una startup en España es largo y costoso en comparación a nuestros vecinos europeos.

Complejidad burocrática
España ocupa el puesto 33 en el ranking mundial que analiza las normas gubernamentales que regulan las empresas, elaborado por el Banco Mundial. Aparece por detrás de países como Polonia o Mauritania. Este ranking está liderado por Singapur y países europeos como Noruega, Finlandia o Reino Unido. Abrir una empresa en España requiere el doble de trámites, así como tiempo empleado, que los países con altos ingresos de la OCDE. Sólo el papeleo puede suponer unos 4.000 € de inversión, sin sumar costes como el local, o la contratación de personal.

Financiación
Una startup puede acceder a diferentes fuentes de financiación para su puesta en marcha, una vez superada la fase family, friends & fools. Sin embargo, si nos comparamos por ejemplo con Estados Unidos hay una gran diferencia, ya que simplifican el acceso a la financiación para que los emprendedores puedan sacar adelante sus proyectos, y cuentan con un sistema más directo para establecer negocios.
En España, nos podemos encontrar con diferentes opciones de financiación más óptimas para una startup:
-Venture Capital: es una rama del capital riesgo que se enfoca en etapas más tempranas de negocio como son las startups y que, en 2015, ha vivido una auténtica explosión – la inyección de recursos internacionales en proyectos emprendedores españoles ascendió a 395 millones de euros.
-Business Angels: inversores que aportan dinero, experiencia y contactos con el objetivo de obtener una ganancia futura. Su capacidad financiera para llevar a cabo inversiones suele oscilar entre los 25.000 euros y los 250.000 euros y participan en empresas en fase de desarrollo o de expansión, pertenecientes a sectores que conocen.

-Crowdfunding: se ha convertido en una opción muy atractiva para los emprendedores, permite elevar la inversión y el acceso al capital, a partir de un gran número de inversores, a través de Internet.
– Créditos online o préstamos sin pasar por el banco: plataformas de crédito online como Spotcap han simplificado enormemente el proceso para obtener una línea de crédito, mediante aplicaciones rápidas, préstamos casi instantáneos e intereses más bajos. Estas compañías emplean tecnología que evalúa los datos reales del negocio ayudando a las pymes a hacer crecer sus negocios. Están pensados para aquellas compañías con varios años de actividad y quieren ampliar el negocio, diversificar actividad o contratar más personal entre otras cosas.

Berlín, Londres, Amsterdam y Barcelona, ciudades para emprender
Berlín sigue siendo una de las ciudades más atractivas del mundo a la hora de emprender. Y aunque de momento no tiene el músculo financiero de otras como Londres, tiene casi todos los ingredientes para convertirse en el gran hub europeo de startups. Según Rocket Internet, la capital alemana creará más de 100.000 puestos de trabajo nuevos asociados a startups hasta 2020, una cifra que difícilmente veremos en muchas otras ciudades.
Londres es uno de los pocos espacios europeos que puede competir con áreas como Silicon Valley. Especialmente en tecnología, la “Tech City” es un organismo que invierte cada año 50 millones de libras para atraer a nuevas startups.
Barcelona se ha colado en este ranking y se ha convertido en una de las grandes impulsoras de startups en nuestro país. En la actualidad, alberga más de 200 startups tecnológicas en áreas como el B2B, juegos, comercio electrónico o turismo y viajes.
Por su parte, Amsterdam es conocida internacionalmente por su creatividad, así como por ser la mayor plataforma mundial de cambio de divisas, muy atractivo para las compañías TIC de todo el mundo. Según los datos de la UE, la tasa de emprendimiento de Holanda supera en un 6% al resto de países de Europa.
Spotcap España como ejemplo
Para el CEO y Co-Fundador de Spotcap, Toby Triebel: “el mayor reto a la hora de poner en marcha Spotcap España fue la creación de un gran equipo desde la sede de Berlín. La contratación de empleados que pudieran combinar los retos de una nueva empresa multinacional y la independencia para impulsar el negocio local fue clave”.

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